Dr. Hernán Loya / Psicología Clínica / Asesoría Familiar /Asesoría Conyugal
Para mantener una comunicación satisfactoria con su hijo o hija, ésta tiene que ser eficaz. Si la mayoría de los padres trataran a los hijos igual que tratan a sus amigos, las relaciones mejorarían mucho. ¿No cree que su hijo necesita las mismas consideraciones?
Para mantener una comunicación satisfactoria con su hijo o hija, ésta tiene que ser eficaz. Si la mayoría de los padres trataran a los hijos igual que tratan a sus amigos, las relaciones mejorarían mucho. ¿No cree que su hijo necesita las mismas consideraciones?
Muchos de nosotros nos comunicamos de formas poco eficaces, asumiendo roles como:
• Comandante en jefe
El padre que juega el papel de “Comandante en jefe” está interesado en mantener todo bajo su control. Ordena y amenaza para mantener el control.
• El moralista
El “moralista” todo el tiempo dice: “Deberías hacer esto”, “No deberías hacer aquello”. El “moralista” está muy preocupado por guiar la vida de su hijo.
• El sabelotodo
El padre que juega este papel trata de demostrarle a su hijo que los adultos han acumulado la mayoría de las respuestas. Este padre sermonea, aconseja y trata de mostrar cuán superior es él como padre. Sin darse cuenta desvaloriza las capacidades de su hijo.
• El juez
Este padre sentencia todo el tiempo a su hijo. Trata siempre de probar que es el que tiene la razón y que su hijo está siempre equivocado. Envía mensajes como: “Eres inmaduro”, “No seas ingenuo”.
• El critico
Al igual que el juez, que el moralista y que el sabelotodo, el padre que juega este papel, está interesado en tener la razón, pero el “crítico” usa la ridiculización, los apodos, el sarcasmo, la ironía, o los chismes, para humillar al niño.
• El psicólogo
El “psicólogo” trata de analizar el problema. Con la mejor de las intenciones este padre quiere oír todos los detalles, para poder estar en una mejor posición para resolver los problemas del niño. El psicólogo pregunta, analiza y diagnostica.
• El consolador
Este padre toma los sentimientos de su hijo a la ligera. Simplemente lo alienta, le da una palmadita en la espalda y pretende que todo está bien cuando en realidad no lo está.
Aunque
nuestras críticas a estos papeles son fuertes, queremos enfatizar el hecho de
que los padres que actúan así no lo hacen maliciosamente, sino llenos de las
mejores intenciones.
Comunicación eficaz
El tipo de comunicación que pretendemos establecer, está basado en el respeto mutuo. Que tanto los hijos como los padres podamos expresar honestamente nuestras creencias y sentimientos, sin temor de ser rechazados. Usted puede no estar de acuerdo con sus hijos, pero puede mostrarles que acepta sus sentimientos, y lo muestra a través de su tono de voz y de las palabras que utilice. Es importante volvernos en oyentes eficaces, esto implica establecer un contacto visual y una determinada postura que diga “Estoy escuchando”. Muchas veces escuchar eficazmente es más importante que hablar.
Escuchar reflexivamente
Escuchar reflexivamente a nuestros hijos significa hacerles saber que entendemos los sentimientos que están detrás de lo que dicen y de lo que no dicen. Implica comprender lo que el hijo siente, lo que quiere dar a entender y después expresar este significado de tal manera que el niño se sienta comprendido y aceptado. “Veo que estas molesto, me gustaría escucharte si deseas comentarme”.
El proceso
de comunicación puede ser verbal o no verbal. Nuestras acciones, expresiones
faciales y tono de voz, comunican si estamos sin palabras a través de una
sonrisa, frunciendo el ceño, acariciando la espalda etc.
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