Dr. Hernán Loya / Psicología Clínica / Asesoría Familiar /Asesoría Conyugal
El amor no es algo que se planifica, llega en un momento inesperado y no sirven razones. Entonces decidimos en la marcha. Hay quienes se resisten a ser gobernados exclusivamente por las emociones y se preguntan: ¿Que debo analizar para establecer una relación de enamorados, novios o para establecer un matrimonio?
Algunas sugerencias
Casi siempre conseguimos como pareja, lo que creemos merecer. Por eso es fundamental que antes de establecer un compromiso emocional, te preguntes como te sientes, porque de eso depende mucho tu decisión. Si estás cursando un proceso de tristeza y soledad, estás vulnerable, entonces cualquier opción te parecerá buena.
Pero si estás emocionalmente bien, establecer una relación puede ser una decisión donde la inteligencia emocional juegue un rol importante, logrando equilibrar las emociones con la razón, lo que ayudará a tomar decisiones más saludables.
Hay que entender que al establecer un compromiso, estamos buscando realizarnos como personas mediante la construcción de proyectos de vida en pareja y llenar algunas necesidades individuales, aunque estas no siempre sean explícitas, como la sexualidad, el afecto, la paternidad y maternidad, la pertenencia, el soporte emocional, la compañía y a veces aspectos relacionados con lo económico y educativo. Entonces siempre he creído que una relación de pareja, se sostiene en tres aspectos, que se grafican en la siguiente triada
AFECTO/TERNURA
COMPROMISO PASIÓN
El afecto: tiene relación con la ternura, ese deseo de proteger y cuidar. Esa sensación de estar bien estando a su lado, de crecer y ser feliz. De disfrutar de su presencia, de dar la vida si fuera necesario por nuestra pareja.
Pasión: Tu pareja en su momento, debe alborotarte las hormonas. A veces el punto inicial cuando nos fijamos en una potencial pareja suele ser la atracción sexual que provoca, aparte de reacciones biológicas, alteraciones nerviosas, cambios de ritmo cardiaco... Yo creo en la química del amor. El amor a primera vista, tiene mucha influencia de las feromonas, que según investigaciones son las que determinan el enamoramiento.
Un cerebro enamorado, produce sustancias químicas que provocan elevación de la autoestima, sensaciones de euforia, de ánimo, alegría y vigor.
Estas sustancias que produce el cerebro, denominadas hormonas endógenas, entre otras son: La oxitocina, que se produce cuando existe un amor pasional y se relaciona con la vida sexual. La dopamina, que es la droga del amor y la ternura. La finilananina, que genera entusiasmo y amor por la vida. La endorfina, que es un trasmisor de energía y equilibra las emociones, el sentimiento de plenitud. La epinefrina, que es un estímulo para el desafío de la realización de metas. Si hay abundancia de estas hormonas endógenas, habrá amor para largo rato.
El compromiso: Tiene relación con establecer proyectos de vida en pareja a corto, mediano y largo plazo. El número de hijos, el trabajo, los estudios, la vivienda, el auto, el modelo de educación con los hijos en casa y la escuela. Los amigos, las diversiones. Con el paso del tiempo, estos proyectos de vida evolucionan, pero lo esencial no cambia.
¿Siempre deben estar presentes estas tres condiciones?
La pasión, entendiéndose como tal a la atracción sexual, funcionará de maravilla, pero si no hay afecto y compromiso, no será muy sostenible, porque la relación se fundamentará casi exclusivamente en el plano instintivo. Si solo hay compromiso, estarás estructurando una buena sociedad, pero tampoco será sostenible. Con afecto y ternura solamente, no podrás vivir intensamente, esa otra área complementaria que es la sexualidad y que es necesaria en la relación, amarse como dice el poeta Rafael del Castillo, "como hermosos caballos desbocados". En resumen mejor si confluyen estas tres condiciones, aunque esto no garantiza que una relación dure hasta que la muerte los separe, pero es más probable que dure por largo tiempo y en condiciones de crecimiento permanente para ambos.
Algunas sugerencias para fortalecer la relación
Fortalecer la relación es una construcción permanente y es responsabilidad de los dos. El afecto y la ternura, puede ser abonada con estrategias simples, que hagan sentir a la pareja amada, valorada y respetada. El contacto físico, los mimos, las caricias tiernas. Esos pequeños o grandes detalles que solíamos utilizar en la etapa del galanteo, cuentan mucho, si son permanentes, como las invitaciones a salir al cine, a bailar, a pasear, los regalitos.
La pasión se sostiene o fortalece huyendo de la rutina, cuidando nuestro aspecto físico, innovando estrategias, abriéndonos a nuevas experiencias sexuales, poniendo en práctica las fantasías, esto dentro del respeto a la pareja. Mi profesor de sexología en la universidad solía decir, todo lo que haga la pareja, con mutuo consentimiento y sin que dañe a terceros es válido.
En relación al compromiso, para que una pareja se mantenga saludablemente unida, debe utilizar mecanismos de comunicación y ajuste que no resulten agresivos para ninguno de los dos frente a las crisis. Estos mecanismos de ajuste se concretan en una forma de comunicación directa sobre sus opiniones e intereses, un sistema efectivo de negociación y resolución de problemas. Otro aspecto importante es reconocer la igualdad de derechos y el respeto a la participación activa de los dos, frente a la distribución de las actividades del hogar, los proyectos, la educación de los hijos, la economía de casa.
Algunos ideas complementarias:
No busques la felicidad en tu pareja. No podemos basar nuestra felicidad en otra persona. La felicidad es un sentimiento personal, una forma de asumir la vida que depende sólo de nosotros mismos y de nuestra disposición a ser felices. Por eso pensar que mi felicidad depende de otra persona, no es realista. Es mejor ser feliz a su lado e intentar hacerlo o hacerla feliz.
Tampoco olvides que la pareja perfecta no existe. “La pareja perfecta intenta ser tú cotidianamente”. Significa que debo evolucionar en forma positiva para adaptarme a los cambios de la vida y enfrentar las crisis con madurez.
Recuerda, hay hábitos, costumbres y temperamentos que una persona nunca podrá cambiar. Mientras esas realidades no sean destructivas para ustedes o para los hijos, hay que acogerlas con aceptación y respeto, trabajarlas si es posible para mejorar. Esto te hará más humano y traerá paz a tu relación.
Finalmente otra cosa de la que estoy convencido es que toda relación vive un ciclo vital. Nace, crece, llega a su clímax, luego puede deteriorarse y morir. El tiempo que dure este ciclo es relativo, puede durar meses, años o décadas. Hay que tener la madurez suficiente para asumir estos procesos con sabiduría. Cuando surgen problemas graves como relaciones sentimentales con personas fuera de la pareja, incompatibilidad de caracteres o costumbres, aburrimiento en la pareja, quedan como opciones recurrir al apoyo profesional para superar la crisis, pero si no es posible, siempre queda la opción de una separación madura, que significa, acordada mutuamente en un marco de respeto, para que todos ganen.
He encontrado tu blog buscando "consideraciones pareja" en google. Me ha gustado mucho haber encontrado el blog y esto que escribes!
ResponderEliminarTu manera depensar me ha convencido! Me gusta mucho.
Saludos
te sigo :D
Un abrazo. Que bueno que te haya gustado
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